Estados Unidos.- Quien lo diría… que uno de los cantantes más irreverentes en sus inicios, de quien se critica tanto sus letras y su calidad vocal, sería quien nos daría una lección de amor, de capacidad de discurso político sutil, nos daría muestra de unidad y de resiliencia latina.
Bad Bunny se coronó como el espectáculo de medio tiempo más visto en la historia del show de medio tiempo en el Súper Tazón de la NFL. Fue tanto el odio mediático proveniente de cadenas estadounidenses, de los apoyadores de Trump y del propio presidente estadounidense, que sin duda esto alimentó la curiosidad o “morbo”, lo catalogarían algunos por ver lo que el “Conejo malo” estaba preparando.
Y fue así como Puerto Rico cubrió de cañaverales el Levi’s Stadium, en donde se celebró una boda, en donde los simbolismos inundaron la presentación y la identidad latina brilló en su máximo esplendor.
¿Quiénes acompañaron a Bad Bunny?
De entrada pudimos ver a Lady Gaga cantando ‘Die with a smile’, pero no en su versión original, sino al ritmo de salsa (fue la única interpretación en idioma inglés). También vimos a Ricky Martin, quien interpretó ‘Lo que pasó en Hawái’, que habla sobre la resistencia para proteger la bandera puertorriqueña, proteger sus raíces y su identidad.
Dentro de las presentaciones de Bad Bunny la principal característica ha sido ‘la casita’, que en esta ocasión estuvo ocupada por personalidades como Pedro Pascal, Karol G, Cardi B y Jessica Alba.
Los que vimos y no conocimos
Dentro del show, vimos como se realizaba una boda que resultó ser REAL, ya que la pareja había invitado al cantante a su enlace y él fue más allá invitándolos a casarse en tiempo real durante su show.
Vimos también a un niño dormido en las sillas de una fiesta, que forma parte de las infancias de la comunidad latina que a pesar de la música, cualquier espacio es propicio para el descanso.
Es importante hablar de los jíbaros, que forman parte de las raíces puertorriqueñas, quienes trabajan en los campos y quienes iniciaron con el espectáculo.
Durante el recorrido, también vimos que Bad Bunny llega a un bar, en donde una mujer le entrega un trago. Ella es Toñita, propietaria del último club social puertorriqueño en Nueva York.
Los boxeadores Xander Zayas y Emiliano Vargas también tuvieron un cameo.
La entrega del premio Grammy a un pequeño que veía la televisión con su familia, ya que se habla del simbolismo de que es el propio intérprete en su niñez, aunque primero se habló de que se trataba del menor que fue detenido por ICE hace unos días, lo cual fue ya desmentido.
Y así podemos ir uno a uno para mencionar el puesto de tacos, los apagones eléctricos en Puerto Rico, las banderas de los países americanos, entre otros.
Esto cantó el ‘Conejo Malo’
Abrió con “Tití me preguntó” mientras sostenía un balón y después vinieron ‘Yo perreo sola’, ‘DTMF’ y Nuevayol, pero lo que terminó por encender a los asistentes fue cuado el reguetón viejito se hizo presente.
El outfit también habló de identidad
Al principio del show, Bad Bunny vistió un traje de color blanco, con un saco oversize que asemeja la vestimenta de los pachucos, pero después, quedó con una playera tipo jersey de americano con el número 64 y el apellido Ocasio (el apellido de su madre) en la parte de la espalda.
Cabe mencionar que el traje fue de la marca Zara y los tennis adidas, denominados ‘BadBo 1.0’ que serán lanzados próximamente por esa marca deportiva.
En lugar de un cinturón, un cordón que es utilizado en la indumentaria tradicional de los jíbaros puertorriqueños.
Cierre espectacular
Bad Bunny se fue desplazando por toda la cancha hasta llegar a la zona de anotación, en donde mostró el balón que cargó durante la presentación y que tenía la leyenda ‘Juntos somos América’ con el que simuló el haber anotado un ‘touchdown’.
‘God Bless América’, el grito del cantante en donde comenzó a nombrar cada una de las naciones de este enorme continente y que demostró la grandeza de la unidad, la pasión, la diversidad y el respeto que debe de existir entre países.

