Una dieta rica en proteína de sardina en personas mayores con riesgo de sufrir diabetes tipo 2 puede prevenir el riesgo de desarrollarla, según un proyecto liderado por el investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunye.
Cada sardina es en sí misma una auténtica bomba nutricional, con un aporte difícilmente igualable por otros alimentos. Y precisamente debido a ello, ha despertado el interés de los expertos en nutrición, quienes a través de varias investigaciones han ido constatando el importante papel que este pescado juega en la prevención de determinadas enfermedades.
Además de beneficios de prevención de la diabetes, el grupo que hizo la dieta rica en sardinas disminuyó la presión arterial y el índice de resistencia a la insulina, aumentó el colesterol bueno (HLD) y también la hormona antiinflamatoria, adiponectina. También subieron el nivel de omega-3 (especialmente EPA y DHA) lo que se relaciona con una disminución del riesgo cardiovascular, y bajaron los niveles de omega-6 , lo que ha demostrado tener un impacto beneficioso y preventivo frente a la aterosclerosis, la obesidad y también la diabetes tipo dos.
