Mazatlán, Sinaloa.- El agua entró con tal fuerza que no hubo tiempo para rescatar pertenencias. En cuestión de minutos, colchones, refrigeradores, ropa y muebles quedaron bajo el agua, mientras varias familias de la colonia Ampliación Urías tuvieron que abandonar sus viviendas en plena madrugada para ponerse a salvo, esto tras las lluvias torrenciales registradas la madrugada de este miércoles 29 de julio en Mazatlán.
Una de ellas fue la de Rocío Gutiérrez, quien aseguró que nunca había visto un nivel de agua como el registrado durante la tormenta de este miércoles, quien lamentablemente tuvo pérdida total en su domicilio, registrando niveles acumulados de más de un metro de agua.
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¿Qué perdieron las familias?
La vecina explicó que el refrigerador quedó inservible después de caer por la fuerza del agua, mientras que colchones, ropa, juguetes y otros artículos también resultaron dañados.
Contó que decidió abandonar la vivienda junto con su hija embarazada, al ver que el nivel del agua seguía aumentando. Aunque intentaron poner a salvo algunas pertenencias, el agua terminó alcanzando prácticamente todo el interior de la casa.
Al momento de que se inunda se voltea todo; el refri cayó, oí el golpe del refri, cayó tan feo que me asusté y dije ‘vámonos’ y nos salimos por la ventana, porque ya nos daba miedo abrir las puertas y que se metiera más agua o un animal o algo, y pues nos brincamos por la ventana”, relató mientras observaba cómo personal del Ejército retiraba el agua acumulada dentro de su vivienda.
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¿Se trata de un problema recurrente?
A unos metros de distancia, Gabriela Ríos también enfrentaba las consecuencias de la inundación. Señaló que el agua llenó completamente su domicilio y comenzó a salir por las ventanas, dejando pérdidas en muebles y electrodomésticos.
La afectada aseguró que además de la intensidad de la lluvia, existe un problema en el desfogue del agua que, afirma, agrava las inundaciones cada temporada.
En cuanto se tapa allá abajo empieza a subir el agua. En unas dos horas, tres horas que llueva y se tape, sube el agua. Creo que de aquél lado construyeron una barda y es la que tapa la salida. Todo quedó aquí adentro volteado, sillones, refris, mesas; todo”, señaló.
Indicó que decenas de familias de ese sector resultaron afectadas y lamentó que, pese a las pérdidas materiales que sufren año con año, hasta ahora no han recibido un apoyo completo para recuperar parte de su patrimonio que se ha ido perdiendo con las inundaciones de cada año.
Mientras elementos del Ejército Mexicano realizaban labores de limpieza y apoyo a los habitantes, las familias comenzaron a sacar de sus viviendas los muebles y aparatos que quedaron inservibles, con la esperanza de que el nivel del agua no vuelva a sorprenderlas en los próximos días.

